Durante la planificación nutricional para Kodiak 100K, mi nutricionista me recomendó probar el RESET GEL de Santa Madre. La idea era sencilla: usarlo en mi último entrenamiento largo, ver que tal, como me sentía y decidir si lo incorporábamos a la estrategia de carrera.
Lo compre, pero lamentablemente el envío se retrasó, no llego a tiempo, no pude probarlo antes y terminé utilizándolo por primera vez en plena competición.
Y vaya sorpresa.
¿Qué es el RESET GEL?

A diferencia de un gel energético convencional, el RESET de Santa Madre está diseñado para retrasar la fatiga y reducir la percepción del esfuerzo durante el ejercicio.
Según la información oficial de Santa Madre, cada gel de 72 g contiene:
- 30 g de carbohidratos, con una proporción 1:0,5 de fuentes de carbohidratos.
- 300 mg de polifenoles, procedentes de la cereza ácida (tart cherry).
- 100 mg de sodio.
- 154 kcal.
Sus ingredientes principales son maltodextrina, fructosa, dextrosa, cereza ácida y cloruro sódico. La marca declara un tiempo de activación de 17 minutos y una duración de acción de 87 minutos. También indica que es vegano, sin gluten y sin lactosa.
La recomendación de Santa Madre es tomar un gel a mitad de los esfuerzos de menos de tres horas y uno cada tres horas en esfuerzos más largos. La idea no es utilizarlo como sustituto de los geles habituales, sino como una herramienta estratégica dentro de la nutrición deportiva.
Esta fue mi experiencia en Kodiak 100K
Mi estrategia nutricional estaba bastante clara: consumir entre 80 y 90 g de carbohidratos por hora, entre 600 y 750 ml de líquido y alrededor de 700–1.000 mg de sodio por hora, combinando geles, bebida isotónica, agua y pastillas de sal.
Ya estoy adaptado a esas cantidades, así que mantuve mi plan habitual. El RESET sería un complemento para esos momentos en los que la fatiga empezara a pasar factura.
Primer RESET: hora 5:20
Llevaba más de cinco horas corriendo y, además, iba un poco más rápido de lo que indicaba mi plan de carrera. Decidí tomar el primer gel. Y puff.
A los 15–17 minutos noté un cambio impresionante en mi percepción de la fatiga. Me sentía como nuevo, con ganas de volver a empujar y seguir avanzando. Lo más interesante es que no tuve que cambiar nada de mi estrategia nutricional. Seguí tomando mis geles, la bebida isotónica y las pastillas de sal como estaba previsto.
Segundo RESET: entre las horas 7 y 8
Este fue uno de los momentos más duros de la carrera. La fatiga empezaba a sentirse de verdad y decidí utilizar otro. La sensación volvió a sorprenderme. Nuevamente sentí que podía apretar y recuperar esas ganas de seguir empujando.
Tercer RESET: hora 11
A esas alturas de una carrera de 100K, el cansancio ya se acumula y cada subida, cada tramo llano y cada descenso exigen mucho. Tomé el tercer RESET y volví a sentir ese cambio en la percepción del esfuerzo. Pude seguir empujando en las subidas, correr con fuerza en los planos y afrontar las últimas cuatro millas hasta la meta bajando con todo.
Tres geles, tres experiencias muy positivas y una sorpresa que no esperaba encontrar en plena carrera.
Otro dato importante es que el día antes de la carrera cuando estaba organizando todo, le regalo un RESET Gel al “Primo” Daniel, que iba a correr los 50K y le digo “Usa este gel cuando lleves 4 horas” lo uso y el resultado fue el mismo, Daniel luego me comento que cuando uso ese gel le volvió el alma al cuerpo y pudo correr todos los ascensos.
Sabor, textura y tolerancia
Otro punto que me encantó fue lo fácil que resultó tomarlo. Es completamente líquido, prácticamente como beber un juguito de cereza. El sabor me pareció buenísimo: no es excesivamente dulce, no empalaga y resulta muy agradable incluso después de muchas horas corriendo.
En mi caso, tampoco me produjo molestias gastrointestinales. Y esto importa mucho en ultradistancia: un producto puede tener una propuesta interesante, pero si después de diez horas no puedes tolerarlo, pierde buena parte de su utilidad.
Mi conclusión
El RESET GEL me impresionó muchísimo. Lo utilicé tres veces durante Kodiak 100K y en las tres ocasiones percibí una reducción notable de la fatiga, aproximadamente en el tiempo de activación que declara Santa Madre.
Eso sí, esta es mi experiencia personal. No significa que todos los corredores vayan a sentir el mismo efecto ni que el gel sustituya una estrategia adecuada de carbohidratos, hidratación y sodio.
Para mí, la clave está precisamente ahí: no lo utilicé para reemplazar mis geles habituales, sino para complementar mi estrategia cuando más necesitaba seguir rindiendo.
¿Es barato? No especialmente. Pero después de lo que experimenté en Kodiak, entiendo por qué puede tener sentido reservarlo para momentos estratégicos de una carrera larga.
Mi valoración: 10/10.
Si corres trail, haces ultradistancia y tienes la oportunidad de probarlo, mi recomendación es que lo incorpores primero a un entrenamiento largo, compruebes cómo responde tu cuerpo y decidas si encaja en tu estrategia.
Yo no pude probarlo antes de Kodiak. Tuve suerte de que la experiencia fuera tan buena, pero la próxima vez no dejaría ese detalle al azar.
Porque en una carrera de 100K, llegar a las últimas millas sintiendo que todavía puedes empujar hace que cada gramo de esfuerzo invertido valga la pena.

Primer RESET: hora 5:20