Hace unos días escuche el episodio #124 del podcast Evokecast, donde entrevistaron a Paul Booth, nutricionista de alto rendimiento que trabaja con atletas de elite como Tom Evans y Ruth Croft, los ganadores del UTMB 2025.
Evokecast es un podcast muy interesante, especializado en deportes de resistencia, hablan mucho de trail running, me gusta porque hablan claro, dan dato no se quedan en lo superficial. Hablan de ciencia, pero la bajan a la práctica. Y este episodio fue justo eso: una radiografía brutal de cómo se planifica, entrena y ejecuta una estrategia de nutrición para rendir al máximo en una carrera de 20 horas, donde fallar en el combustible puede costarte todo el trabajo de meses.
No es un secreto que actualmente lo que marca la diferencia en ganar o abandonar una carrera es la nutrición.
Durante este podcast Paul Booth explico como trabajo codo a codo con entrenadores, analizo datos de potencia, frecuencia cardiaca, percepción de esfuerzo y pruebas de laboratorio para ajustar la nutrición igual que se ajustan las cargas de entrenamiento.
Y lo que más me gustó es que repite una frase clave:
“La nutrición también se entrena.”
Parece obvio, pero en mi experiencia como entrenador aun hay mucho trabajo que hacer en esta area, casi nadie lo hace bien, aun me encuentro el típico “Yo no puedo tomar geles, no los paso” . Y de esto habla mucho este podcast, del entrenamiento, de la adaptación y de la progresión.
Una de las ideas más potentes del episodio fue esta:
Los atletas de elite entrenan su intestino durante meses antes de la carrera.
Así como haces intervalos para mejorar tu VO₂max, también hay que hacer “intervalos digestivos”: entrenamientos donde practicas comer y beber lo mismo que vas a usar en competencia, bajo la misma intensidad.
Booth contaba que Tom Evans podía tolerar hasta 100-110 gramos de carbohidratos por hora durante el UTMB, sin molestias digestivas.
Pero eso no fue casualidad: lo entrenaron metódicamente, subiendo poco a poco desde 60 g/h, monitoreando sensaciones, gases, molestias, y adaptando la fuente de CHO según el tipo de esfuerzo (líquido, gel o sólido).
Y aquí viene la parte que a mí me encanta:
Esto también aplica para ti, aunque no seas Tom Evans y no vayas a correr 170 km.
Entrenar tu sistema digestivo te permite usar más energía sin saturarte, mantenerte estable y evitar ese “bajón” que todos conocemos cuando el cuerpo se queda sin gasolina.
Otro punto que resaltó Booth es que no existen planes de nutrición genéricos. Cada atleta tiene un contexto: su ritmo, su eficiencia metabólica, el clima, la altitud, su tolerancia al dulce, su estrategia de pacing…
Por ejemplo, Ruth Croft prefiere alimentos más salados y naturales en tramos largos, mientras que Tom Evans puede sostener un alto consumo de geles y líquidos.
¿Conclusión? Lo que a uno le funciona, seguramente no te funciona a ti.
Y eso me hizo pensar en muchos de mis atletas: a veces creemos que con “2 geles por hora” ya está resuelto el tema, cuando en realidad hay que probar, ajustar y educar al cuerpo para cada escenario.
Booth también habló de cómo la hidratación influye directamente en la digestión.
Cuando el cuerpo se deshidrata, el flujo sanguíneo al sistema digestivo baja, y los alimentos o geles se quedan más tiempo en el estómago.
El resultado: molestias, náuseas y pérdida de rendimiento.
Por eso, en los entrenamientos de nutrición no solo se prueba la cantidad de carbohidratos, sino también la estrategia de líquidos y sodio, especialmente en climas
calientes o húmedos.
Algo que, por cierto, veo muy poco en corredores amateurs.
Este episodio me recordó algo que repito mucho en The Journey 100:
No solo entrenes kilómetros. Entrena cómo los alimentas.
No necesitas ser un pro para aplicar estos conceptos.
Aquí te dejo tres cosas prácticas que puedes empezar a probar desde ya:
- Entrena tu nutrición. No esperes a la carrera. Usa tus tiradas largas para practicar qué, cuánto y cuándo comes.
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Sube poco a poco tus CHO/hora. Empieza con 30 g/h y ve aumentando hasta donde tu estómago lo tolere.
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Prueba la hidratación junto a la comida. Si usas geles, asegúrate de acompañarlos con agua; si usas bebidas con CHO, ajusta los electrolitos para evitar exceso de dulzor o saturación.
🚀 En resumen
El episodio de Evokecast con Paul Booth me confirmó que la nutrición no es un accesorio, es una parte más del entrenamiento.
Y si aprendes a dominarla, tus carreras cambian por completo.
Si quieres aprender a integrar esto en tu propio plan y diseñar una estrategia personalizada de entrenamiento, fuerza y nutrición, en The Journey 100 te ayudamos a hacerlo con cabeza y propósito.
Porque la ciencia está ahí, pero lo importante es cómo la aplicas tú.
Si quieres escucharlo te dejo el link directo al podcast:
Read this article in English: WHAT WE LEARNED FROM EVOKECAST EPISODE #124
Excelente artículo y como lo resumes.
Me gustaría ir más allá de la ciencia actual y viajar en el tiempo buscando con que se alimentaban los soldados de ejércitos de la era medieval cuando iban para la batalla y recorrían km sobre km para luego pelear !
Suena interesante !!
Pensando en el escenario de batallas y guerras, quizás ni se alimentaban bien, en esa circunstancia puede que no tenían los alimentos para hacerlo. Pero ya eso es supervivencia.
Esto es alimentación de atleta, competición, los soldados no recorrían 170K y 10.000 metros de desnivel en 20 horas, se hubiesen muerto.